top of page

Si mueres hoy, ¿Dónde pasarás la eternidad?

El destino eterno de cada ser humano se determina antes de morir.

Hay dos posibilidades:

Aquellos que creyeron en Jesús, el Salvador, que murió en la Cruz por nuestros pecados.

Aquellos que rechazaron la salvación y están perdidos para siempre.

​

¡Aún estás a tiempo!

​​

  1. Debemos reconocer que Dios es el creador de todo, aceptar nuestra humilde posición en el orden y propósito creado por Dios. Romanos 1:20-21:

    “Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa. A pesar de haber conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se extraviaron en sus inútiles razonamientos, y se les oscureció su insensato corazón”.
     

  2. Debemos aceptar que somos pecadores y que necesitamos perdón. Ninguno de nosotros tiene valor bajo los estándares de Dios. Romanos 3:23:

    “Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios.”
     

  3. Dios nos dio el camino para ser perdonados por nuestros pecados. Él nos mostró su amor entregándonos el potencial de la vida a través de la muerte de su hijo, Jesucristo. Romanos 5:8: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”

    “Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros”.
     

  4. Si permanecemos como pecadores, moriremos. Sin embargo, si nos arrepentimos de nuestros pecados y aceptamos a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, tendremos vida eterna. Romanos 6:23:

    “Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor”.
     

  5. Confiesa que Jesucristo es Señor y cree en tu corazón que Dios le levantó de la muerte y tú serás salvo. Romanos 10:9-10

    “Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo”
     

  6. No hay otras fórmulas o rituales religiosos. Simplemente invoca el nombre del Señor y ¡serás salvado! Romanos 10:13:

    “Porque todo el que invoque el nombre del Señor será salvo”
     

  7. Decide en tu corazón hacer a Jesucristo el Señor de tu vida el día de hoy. Romanos 11: 36:

    “Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén”.

 

 

El Camino de los Romanos: ¿Estás listo?
El Camino de los Romanos te muestra el sendero. ¿Estás listo para aceptar el regalo de la salvación ahora? Si es así, cree en lo que Jesucristo hizo por ti en la cruz, arrepiéntete de tus pecados y entrega el resto de tu vida a él. Este no es un ritual, simplemente es la guía de una oración para que des un paso sincero de fe

  • “Padre, sé que he quebrantado tus leyes y que mis pecados me han separado de ti. Estoy sinceramente arrepentido y ahora quiero apartarme de mi pasado pecaminoso y dirigirme hacia ti. Por favor, perdóname y ayúdame a no pecar de nuevo. Creo que tu hijo Jesucristo murió por mis pecados, resucitó de la muerte, está vivo y escucha mi oración. Invito a Jesús a que se convierta en el Señor de mi vida, a que gobierne y reine en mi corazón de este día en adelante. Por favor, envía tu Espíritu Santo para que me ayude a obedecerte y a hacer tu voluntad por el resto de mi vida. En el nombre de Jesús oro, amén.”

“Arrepiéntanse y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados --les contestó Pedro--, y recibirán el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38).

Si decidiste convertirte en cristiano el día de hoy, bienvenido a la familia de Dios. Ahora, como una forma de crecer más cerca de él, la Biblia nos dice que sigamos adelante con nuestro compromiso

  • Bautízate como lo ordenó Cristo.

  • Dile a otra persona de tu nueva fe en Cristo.

  • Pasa tiempo con Dios cada día. No tiene que ser un largo periodo de tiempo. Simplemente desarrolla el hábito diario de orar y leer su Palabra. Pídele a Dios que incremente tu fe y tu comprensión de la Biblia.

  • Busca estar en comunión con otros cristianos. Sé parte de un grupo de amigos Cristianos que responda tus inquietudes y te apoye.

  • Encuentra una iglesia local en la que puedas adorar a Dios.

​

Si necesitas oración o ayuda para continuar tu vida cristiana nos puedes llamar al: 787-738-3561

bottom of page